Máximo
Recorrí el apartamento donde me encontraba con Irene, dejé las maletas en la puerta, terminé de hacer las contrataciones para hacer habitable el lugar, mi nuevo hogar, Delfina no me quiso escuchar más. Al menos podría posponer por más tiempo el divorcio hasta que no me perjudicara. Suspiré incrédulo, ¿Por qué me dio ese ataque de sinceridad?, no supe, pero me sentía más liviano.
Ahora tocaba enfrentar a la familia: Delfina le dijo a Hilda, quien le dijo a Mauricio quien le dijo a Camilo