Capítulo 34

Máximo.

Irene tenía viviendo conmigo ya un mes y medio, solo su madre estaba al tanto, ya sabía yo que la necesitaría de aliada en algún momento. Eso fue, mi aliada, apoyó a Irene con nuestra relación por sus propios egoístas intereses, pero me servía. Delfina sabía que la veía, pero no que vivíamos juntos. Los muchachos no sabían nada, ni Camilo, ni Mauricio con quien mejoré las relaciones, superamos los malos entendidos y seguimos como siempre.

—¿Te vas temprano hoy supongo? —preguntó Delfina
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