Me separo un poco de Luke y, antes de poder arrepentirme, dejo que las palabras salgan de mí. Esta vez no lloro, esta vez le cuento todo con un único pensamiento en mi mente: encontrar a quién está haciendo esto, reviviendo la muerte de mi hermano, jugando con mi dolor, y hacer que pare.
Luke no dice nada pero puedo ver como su mirada se cristaliza, como su rostro se contrae, y al momento en que me abraza, es como si me estuviese dando el consuelo que tantas veces he necesitado y todo en su ges