En silencio tomamos la comida que nos dan en la fila y nos encaminamos hasta la mesa de siempre, donde Nate y Luke ya están instalados y para sorpresa mía no hay rastros de Derek y no sé cómo sentirme respecto a eso; la que sí está es la pelirroja de la clase de de hace un rato, vaya.
Aunque trato de actuar lo más normal posible, todo es un poco raro. Puedo sentir a Mei viendome de reojo cada dos de tres, e incluso a Nate mirándome de manera interrogante. Lo único bueno es la distracción que ha