Mundo ficciónIniciar sesiónS I E T E
—No quiero estar muy maquillada. —me quejé.
—Estas excelente.
—Solo soy la niñera. —me pasó el espejo para ver su obra maestra. Tenía un delicado toque de maquillaje que lucían el color verdadero de mis ojos a través de mis gafas, me había recogido todo el cabello en un peinado simple; el vestido me hacía sentir muy arreglada y ni hablar de los botines.— Espero que no me despidan.
—Verás que cuando te vea no querrá que cuides al niño si







