Mundo de ficçãoIniciar sessãoT R E I N T A-Y-T R E S
Me levanté y ya Eliezer había salido, estaba dormilona, a mi lado tenía a Oliver dormido, debió pasarlo cuando se fué, mi cosito hermoso era un niño guapísimo, me lo comí a besos mientras se despertaba, bostezó y gruñó un pequeño mamá y me encantó ese sonidito.
—Corazón… Debemos pararnos amor.
—Quiero dormir… —dijo abocabajo, a penas se entendía.
—Yo quiero jugar… —se levantó como un resorte y abrió los ojitos de par en par







