Junto con la recuperación de Dima, llegó la recuperación de Lucya, y Vladimir continuaba preguntándose qué tan grande era la amistad que tenía su hermano y su pronta mujer.
—¿Y me llevaré bien con ella?, no será de esas mujeres que se pondrá celosa de nuestra amistad, verdad.
Vladimir observaba desde un rincón de la sala, la forma en la que Lucya acariciaba su vientre, mientras acosaba con preguntas nuevamente a Dima, quien solo reposaba una de sus manos sobre el pecho, allí donde habían quedado