Extra, el Sol de la noche.
Dima Neizan finalmente descendió del avión privado de su familia, sin sorprenderse por lo que veía y es que durante años había visto aquel lugar en sueños, el cielo, el aroma del aire., los árboles, los pétalos de cerezo arrastrados por el viento…Todo estaba exactamente donde debía estar, como si el destino hubiese copiado cada uno de sus sueños con una precisión aterradora, y aun así, seguía sintiéndose lejos del lugar en el que debía estar, porque lo único que realmente le importaba no era el