Kazimir estaba a pocas semanas de cumplir dos años y la celebración de aquel acontecimiento, para alegría absoluta de Dasha Neizan, había sido delegada por completo a la orgullosa abuela, quien llevaba meses comportándose como si el cumpleaños de su nieto fuese una cumbre internacional.
Lucya ni siquiera discutió ninguna de sus descabelladas ideas, que iban desde contratar a un circo completo, como a contratar a chef de reconocimiento mundial, la morena simplemente levantó las manos en señal de