Las jaulas que transportaban a Gideon y a Eldric cruzaron el puente levadizo de la fortaleza bajo la custodia de la guardia pesada de Thorin, perdiéndose en la niebla que subía del río congelado. El clamor de la plaza de armas comenzó a transformarse en el bullicio ordenado de una ciudad que cambiaba de piel. Los estandartes dorados y rojos de la falsa administración de Colmillo de Plata eran arrancados de las almenas por los guerreros de Branka, reemplazados por los lienzos oscuros de la herál