Mundo ficciónIniciar sesiónCuando me despedí de Christian aquel día, el aire parecía tan denso que casi costaba respirar.
La tensión entre nosotros solo aumentaba, y sus miradas frías no ayudaban en absoluto. Era imposible no notar cómo estaba cada vez más pegado a Marissa y, últimamente, cada vez que ella aparecía, él encontraba una excusa para mandarme salir de la sala.







