—¿Qué haces aquí? —Luca se sorprendió al ver a Aurora en el cuarto de su hijo. Había entrado con cierta violencia que había causado sobresalto en ella, que sostenía la mano de Luciano, que dormía tranquilamente.
—Hola, Luca —Aurora lo saludó con una media sonrisa. Se levantó y soltó la mano de Luciano con cuidado —vine a visitarlo, me enteré de lo que le pasó y me preocupé mucho, por él.
—¿Y cómo te enteraste? —Luca frunció el ceño.
—Tú padre me lo dijo —Luca la miró con desconcierto, ¿Por qué