Luca entró furioso a la casa de Fiorela, dispuesto a enfrentarla por su agravio. No le importaba que hubiera intentado secuestrarlo el día de su boda, ya se había vengado de sus hombres por su falta de respeto y a ella le había hecho llegar una advertencia que ignoró. Y eso lo enfureció, ella había pasado sobre sus órdenes que fueron claras, ella no iba a intentar nada en su contra y que tenía que irse de la isla.
Además, había puesto en riesgo la vida de la mujer que amaba, y eso no se lo iba