—Todo está como lo pedí a su esposo señora Di Mauri —Anastasia sonríe satisfecha por las palabras del nuevo comprador —aquí está el dinero pactado…
Anastasia se levanta del sofá, avanza unos pasos para ver el portafolio negro que está lleno de dinero en efectivo, tomando un sorbo de la copa mira al sujeto que suda de la frente y su mirada esta puesta en la puerta
—Nadie va entrar aquí —dice con total seguridad, saca la pequeña arma de su espalda —de verdad pensaron que sería tan fácil terminar