Mundo ficciónIniciar sesiónLa semana estaba siendo un verdadero incordio, así que aquel viernes, tan sólo quería asistir a mi última sesión grupal e irme a casa, necesitaba escapar a mis pesadillas en mis propios sueños.
Entré en la sacristía, más temprano que de lo habitual, descubriendo a ese tipo allí. ¿Por qué no dejaba de encontrármelo en todas partes? Era como si me estuviese siguiendo. Era todo un incordio, sobre todo porque la forma en la que me observaba me ponía de los nervios, me incom







