113. GOLPES.
POV. LAILA.
— ¡OTRO! ¡OTRO! ¡OTRO!
La música estaba muy alta, las luces de colores casi me dejan ciega, mis piernas se movían al ritmo de la música y nunca antes había sentido tanta atención sobre mi como hasta ahora.
Sí, todos los ojos de los allí presentes estaban sobre mí, yo estaba desinhibida claramente por la cantidad de alcohol que había bebido, pero no estaba ebria, cantaba a todo pulmón y la gente pedía una y otra vez que bebiera otro shot de tequila.
Sonreí al hombre que me estaba