Mundo ficciónIniciar sesiónLa furia de Jarret parecía crecer con cada palabra, pero esa intensidad desesperada solo arrancaba más satisfacción de la mirada fija y calculadora de Stavri. El silencio de ella casi lo asfixió. El aire pesado de la habitación se amoldaba como una condena, y por un breve instante, Jarret volvió a perder el control.
—Ella no puede ser novia de... de un italiano —murmuró, como si tratara de convencerse.Como si hubiera es






