Mundo ficciónIniciar sesiónHelen no respondió. Había algo en su mirada que sugería cansancio, pero también prudencia; sabía que, en ese estado, cualquier palabra podía desencadenar reacciones aún más intensas en Jarret. Él, por su parte, respiraba agitado, en un intento inútil por recuperar aunque fuera una parte de su compostura. Dentro de sí, una tormenta siseaba: su ego herido, su odio a la incertidumbre, la humillación que aú







