69. EL APARTAMENTO DE CRISTAL
El tono con el que dijo aquello parecía una mezcla de justificación y arrepentimiento. Pero Cristal, sin apartarle la vista, negó con un leve gesto.
—No, déjalo. Lo haré yo. —Dijo cortante, como quien cierra una conversación sin pretender dar más explicaciones. Salió del auto con una frialdad que sorprendió incluso a Gerónimo—. Termina de aparcar y trae tu maleta.
En su interior, Cristal sentía vergüenza e irritación. ¿Cómo acababa siempre envuelta en algo así? ¿Acaso había algo en ella q