Mundo de ficçãoIniciar sessãoCarlos, bajó completamente la cabeza. La culpa y el miedo lo envolvían, dejándolo sin espacio ni voluntad para intentar contestar. Su voz, rota por completo, apenas fue audible.
—Perdóname, hermano. Yo… de verdad pensé que estaba haciendo lo correcto para ella. Pensé que la estaba protegiendo. Nunca imaginé... —Las palabras quedaron suspendidas en el aire, incapaces de apagar el fuego que había encendido.Fab






