Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mirada temerosa y la palpable incomodidad de Cristal avivaban aún más la frustración de Gerónimo. Sentía el impulso constante de llevársela lejos, de protegerla del escrutinio, pero respiraba hondo para no perder la paciencia.
—¿Se van? —preguntó Rosa, intentando sonar más amable. Había escuchado claramente la molestia en la voz de su hijo y comenzaba a entender que su actitud no estaba ayudando.






