Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl elevador se detiene en el piso de recuperación, y antes de que las puertas se abran por completo, siento cómo sus brazos aflojan el abrazo, pero no me suelta del todo. Es como si siempre quisiera tener contacto conmigo, como si cada pequeño gesto le recordara que seguimos juntos.
—Bueno, un beso más —concedo finalmente, mirándolo de reojo mientras salimos del elevador—. ¿No te vas a pasar?—¡Lo prometo, te do






