Mundo ficciónIniciar sesiónEl simple hecho de oír ese nombre encendió una alarma en mi mente. Los Manos Negras no eran cualquier grupo; eran un arma de doble filo, letales y desconfiables, siempre al acecho de sus propios intereses. Sus alianzas solo eran válidas mientras les beneficiaran, pero habíamos quedado como amigos.
—¿Con ellos? —pregunté, arqueando una ceja mientras desabrochaba el teléfono de mi cinturón sin desbloquear la pantalla. Pens






