Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsto no me puede estar pasando a mí, pienso mientras miro a la francesa sonriente delante de nosotros y veo cómo Cecil se tensa a mi lado. Tomo aire y me dispongo a salir de este lío rápidamente, colocándome al lado de mi prometida.
—¡Juliet! —exclamo verdaderamente sorprendido—. ¿Qué te trae por aquí? —Vine por ti, cariño —responde y hace ademán de besarme, pero y






