Mundo ficciónIniciar sesiónConduzco apresuradamente rumbo a un hotel en el centro de Roma, donde tengo una cita. Mi teléfono suena; al ver quién es, informo de inmediato que he alertado a la policía de Palermo sobre la entrada de muchos extraños. Me dicen que han puesto a todos en pie de alerta y que están revisando cada área que encuentran sospechosa para ver si logran hallar a Gerónimo.
—Colombo, a Gerónimo no le puede pasar nada, ¿me entiendes






