Mundo ficciónIniciar sesiónPor primera vez noté algo en la voz de Amador que no había escuchado antes: un leve temblor, el indicio de que, tras toda su fachada dura y práctica, algo le preocupaba realmente. Lo miré directo, con esa misma intensidad con la que él intentaba escrutarme minutos antes.
—No lo creo, Amador —respondí de forma tajante, colgándome la ametralladora al hombro—. Lo sé.El silencio entre nosotros fue breve pero pesa






