Mundo ficciónIniciar sesiónSin embargo, Cristal marcaba una y otra vez, desesperada, al teléfono de Gerónimo, pero siempre la mandaba al buzón de voz. Estaba muy asustada y nerviosa. Respiró hondo y recordó su entrenamiento. Decidió llamar al bisabuelo.
—¿Sí? —respondió el anciano de inmediato al otro lado de la línea. —Abuelo, soy Cristal. Acaban de raptar a Gerónimo, ¿qué debo hacer? Usted me dijo que si eso pasaba lo llamara —dijo ella, esforzándose por contener las ganas de llorar. —¿Estás segura de






