Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco metálico de su voz rebotaba por las paredes del garaje, creando un ambiente sofocante, cargado de presión y resentimiento. Nadie se atrevía a intervenir, ni siquiera el más cercano de sus hombres. Sabían que cualquier palabra inoportuna, por mínima que fuera, podía encender una furia aún más intensa en su jefe.
—Pero a su hija sí, jefe. ¿Por qué no la utiliza? —se atrevió a pregu






