Mundo de ficçãoIniciar sessãoCristal inspeccionaba una y otra vez la prueba de paternidad que su suegra, Rosa, le había entregado. Las lágrimas se amontonaban en sus ojos, pero ella las apartaba con un brusco movimiento de su mano. No, no iba a caer tan fácilmente. Esta debía ser otra de las tretas de esa terrible mujer que, desafortunadamente, era su suegra, se repetía en su mente. La voz de Oliver, quien había observado todo desde un rincón del invernadero, la sacó







