Mundo ficciónIniciar sesiónHizo muy bien en llamar a su primo, se dijo a sí mismo mientras se ponía de pie bajo la mirada interrogante de Guido. Buscó en el lugar donde había escondido el certificado de matrimonio, lo tomó y, después de asegurarse de que estaba en orden, se giró hacia Guido, quien lo miraba intrigado, sin comprender qué hacía.
—Vamos, Guido, llévame a registrar el certificado de matrimonio. Filipo está de acu






