Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn ese momento, las sombras de sus preocupaciones parecían desvanecerse; su amor era tan grande y puro que parecía que podían lograrlo todo.
—Pero, cariño, mira, estás todo vendado, y cuando me duermo, siempre termino encima de ti. Me acostumbraste muy mal —Cristal hizo pucheros mientras le reprochaba eso.—No lo hice; me gusta que duermas encima de mí, cielo —y metió su cabeza entre los senos de Cristal, quien






