125. EL ENCUENTRO INESPERADO
Cristal mira a las dos jóvenes y suelta todo su aire, aliviada de ver que son, en verdad, amigas de su esposo y no ex.
—Mucho gusto —responde—. Quiero comprar medias para el trabajo y alguna que otra lencería.
—Pues ven con nosotras y te enseñaremos todo lo que tenemos —dicen las chicas con una gran sonrisa y amabilidad.
La cálida bienvenida hace que se sienta como si la conocieran de toda la vida. El ambiente, a pesar de ser una tienda, se siente íntimo y acogedor.
—¿Cielo, quieres alg