Mundo de ficçãoIniciar sessãoY sin embargo, esto solo aviva su convicción. Si Coral lo defiende con tanto fervor, debe haber mucho más en esta historia de lo que está dispuesto a admitir.
—¡Quítate del medio, Coral! —grita, levantando de nuevo su arma como si al hacerlo pudiera imponer su lastimada autoridad.—¡No te atrevas a hacerle daño a Vicencio! ¡Él es mío, papá, nadie lo puede tocar! —La voz de Coral, cargad






