Cap:45. Incienso
Una codiciosa y lasciva mirada fue dirigida a Rouss sin restricción haciéndola sentir náuseas y asqueada, ¡pero que hombre tan depravado!.
--Los rumores sobre la belleza de la primera señorita se quedan cortos de palabras. ¡Eres simplemente una preciosidad!, tienes una hermosa cara de muñeca que jamás podría ser superada— expuso el hombre lamiendose los labios con una sonrisa lasciva al tiempo que se la comía con los ojos.
Rouss dio un paso atrás inconscientemente, sentía que todo su cuerpo se