Mundo ficciónIniciar sesión—Maldita sea. No me pagan lo suficiente para esto —Jung se quejó, arrastrándose de nuevo y soplando hacia arriba los mechones de su cabello que se venían abajo sobre su rostro.
El coreano miró hacia abajo por una de las rejillas y bufó al notar que no estaba en la habitación correcta, retomando la marcha por el estrecho ducto de ventilación y siguiendo su tortuoso camino de arrastrado eterno.
No se lo pod&i







