Zack se despertó con una sonrisa relajada al sentir unos cálidos brazos envueltos a su alrededor.
Rápidamente se volteó, pasando sus manos por la suave piel desnuda de su acompañante hasta que ella abrió los ojos y rápidamente se lanzó a besarlo.
A pesar de que no tenían nada más que las sábanas cubriéndolos, el beso fue inocente y casi dulce, pero aun así largo e intenso para ambos. Era un simple beso de buenos días.
Se alejaron luego de un tiempo, y él pronto comenzó a pasar sus manos por su