Entraron a la casa y él empezó a cocinar algo rápido mientras ella ponía la mesa.
Para cuando tuvieron todo listo y se sentaron a comer, ninguno sabía bien qué decir.
Finalmente, Zack decidió que todo este silencio y tensión eran absurdos y decidió ir al grano, directo y sincero:
—Moira… quiero volver a intentarlo —le dijo decidido, aunque no por eso menos temeroso.
Ella abrió mucho los ojos y se quedó en silencio.
—Lo estuve pensando mucho… y creo que finalmente entiendo todo. O la mayoría,