Yelena
El Alfa me hizo una señal para que lo siguiera y me sentí como un preso al que obligan a ir caminando hacia su propia ejecución.
No sabía a dónde pensaba llevarme y qué era lo que quería hablar conmigo pero presentía que no me iba a gustar en absoluto.De todos modos ,aunque no tuviera ningunas ganas de acompañarlo, no era como si pudiera desobedecerlo.Él era el Alfa de la manada donde nos encontrábamos y él me había comprado,mi opinión poco le importaba en esta situación.
Después de anda