Yelena
Llegué a mi casa con el corazón que se me salía del pecho.Me metí corriendo en la ducha para quitarme la sangre y la asquerosa sensación de tener las manos de mi excompañero toqueteando mi cuerpo.
'Deberías haberlo matado' gruñó Hera en mi mente 'Al menos le arruinaste sus cosas de hombre. Seguro que se le quitaron las ganas de estar con una hembra'
'Lo que tengo seguro es que no dejaré que nadie vuelva a ponernos una mano encima'
En ese momento la puerta del baño se abrió de par