Izan
—Un placer conocerte,Nolan —un hombre alto,con los brazos llenos de tatuajes y abundante barba se acercó a mí con la mano extendida.
—Lo mismo digo —apreté su mano —.Nunca me dijiste tu nombre.
—Sander,puedes llamarme así.
—De acuerdo, Sander.Este es mi amigo Ted —presenté al guerrero.
—Ted, que suerte tener amigos como Nolan que te hacen estos regalos— habló Frank —.Me alegro de volver a hacer negocios contigo —se dirigió a mí.
—Lo mismo digo.Espero que la mercancía de hoy sea tan b