Damián se tragó sus palabras sin querer hacer enojar a la directora.
Una nueva explosión tuvo lugar a pocos centímetros de los estudiantes.
Lucien voló por el aire a corta distancia, deslizándose contra el duro cemento que mordía la carne expuesta. Tosiendo débilmente mientras sus pulmones expulsaban todo el aire, luchó por respirar, asentándose en jadeos agudos y sibilantes que se ralentizaron en respiraciones bajas y débiles.
La oscuridad se deslizó en las esquinas de su visión, toda la adren