HOMBRE 3. Capítulo 38.
Yelena estaba colgada de un artilugio diseñado con tubos de hierro y cadenas que mantenía apresadas sus manos.
Sobre su cabeza se hallaba una abertura en la montaña, como un cráter, que miraba al cielo, y desde donde podía verse al sol cubrirse poco a poco con la luna.
A sus pies, un enorme pentagrama invertido había sido tallado en el suelo. En cada punta se hallaba una antorcha encendida, que generaba un fuego alto y abrazador, y sobre la línea del círculo estaban diseminadas las nueve gemas