HOMBRE 2. Capítulo 4.
Las emociones de Borya se mezclaron en su pecho mientras Belami abría los cerrojos y cancelaba los hechizos que protegían a Anna Golubeva.
Él veía de reojo a la demonio, al tiempo que le mantenía la mirada a la humana, que se notaba más peligrosa y traicionera.
La rubia parecía esperar el momento en que la dejarían libre para hacer una trastada, podía intuirlo, pero Belami se mostraba segura de dominarla.
—Te portarás como una niña buena, ¿me oíste, zorra? —dijo la demonio cuando se escuchó que