HOMBRE 2. Capítulo 39.
Aunque contaban con el apoyo de los impuros, para Borya era imperativo que Natasha y su grupo aceptaran su oferta.
Necesitaba restarle soportes a Ezael y aumentar aún más su fuerza. No podía permitir que el ángel tuviera los medios para manejarlos a todos a su antojo. Demasiadas vidas y sueños estaban en juego.
Por siempre había sido terco y perseverante con sus aspiraciones, pero ahora lo era más que nunca por tener al corazón involucrado.
No se rendiría ni ante las exigencias o los peligros.