HOMBRE 2. Capítulo 2.
—Está ocupada, pero le avisaré que usted está aquí —dijo la mujer antes de desaparecer tras de una cortina de cuentas brillantes.
Él se sentó en una mesa cercana mientras evaluaba toda la sala con el ceño fruncido. Estudiaba los tatuajes del cuello de los demonios mestizos presentes, para descubrir a qué demonio superior pertenecían. Estaba alerta por si hallaba alguno que formara parte de las legiones de Belial o de Belfergor.
Le extrañaba que hubiesen asistido tantos demonios, pero pronto rec