HOMBRE 1. Capítulo 14.
Para Yelena, aquella mansión no solo era inmensa, sino que contaba con un sistema de seguridad impresionante.
En cada pasillo había cámaras de seguridad y las ventanas estaban reforzadas con sensores de movimiento.
Para entrar a un área determinada, las puertas solo se abrían con reconocimiento dactilar.
Frederick la había acercado a un panel donde le realizaron un escaneo. Según le explicó el mayordomo, era una forma de etiquetar su presencia para que los sensores no activaran las alarmas si a