El tiempo siempre ha de pasar, algunas veces lento, otras rápido, pero siempre fluye sin importarle nada; por eso es que pasa tan lento cuando se desea lo contrario, y tan rápido cuando se disfruta el momento.
Michelle disfrutaba de sus vacaciones en su país natal; su italiano seguía siendo bueno, eso lo alegraba; pero sus costumbres y comportamientos se habían visto afectados por América. Comenzaba a demostrar afecto de manera más pública, su forma de hablar era más liberal, incluso se podría