El destino o su timidez la llevó a encerrarse en sus estudios, para era entonces estaba acabando la licenciatura, y cuando se sintió con fuerzas para seguir, se dijo que debía esperar un momento para comprender la soltería y quién era.
Su cabeza estaba llena con mil novelas de romance dulce, donde el cortejo era una parte importante para que la pareja floreciera, donde la vida sexual no cobraba relevancia. Sí, como muchas mujeres, era fan de Jane Austen y de muchas autoras más que exponían roma