El problema… El problema estuvo en que yo solo seguía siendo una universitaria con un trabajo a medio tiempo que alcanzaba para pagar la mitad en todo, y cuando volví al departamento, me encontré todo hecho un desastre. No es que no se llevara sus cosas, es que arruinó todo lo que pudo. La rata rastrera de mi exnovio arruinó mi cafetera, la quebró en mil pedazos, algunos de mis vestidos estaban rasgados, mis tacones favoritos estaban quebrados del tacón, y ni se diga de las almohadas de la cama