Dudé en responder a sus llamadas. Cuando, a los días de haberlo corrido de casa, llamó, quise tomar el móvil e invitarlo al departamento solo para cumplir la fantasía, pero no podía, no podía rebajarme solo por la lujuria, así que, en lugar de salir corriendo tras mi exnovio, me masturbé, me masturbé sin pensar en nada fijo, pese a que la idea de alimentar a un hombre estuvo muy presente en mi cabeza y me exprimí las tetas con ganas, combinando la leche con mis ondas, agitando los dedos en mi i